Hidratante facial para pieles normales de Bonté

Hidratante facial para pieles normales de Bonté

En el post de hoy vengo a hablaros de la hidratante facial que estoy usando estas últimas semanas. Llegó a mi vida por curiosidad, sí, pues había oído hablar de los productos de la marca Bonté, pero nunca había probado ninguno. Así que, aprovechando unos descuentos que tenían en la página web donde los venden, Clarel, decidí pedir unas cuantas cositas para probarlas y contaros qué tal me funcionan.

Bonté es una marca muy económica, pero, no por ser económica tiene que ser mala. ¿Queréis saber mi opinión sobre esta hidratante? Vamos a ello.

¿Qué dice la marca?

Enriquecida con vitamina E, ceramidas y extracto de frutas rojas, hidrata la piel (las capas superiores de la epidermis) durante todo el día.  Tolerancia testada bajo control dermatológico.

¿Qué ingredientes tiene?

Aqua, Isohexadecane, Glycerin, Caprylic/Capric triglyceride, Cyclopentasiloxane, Cetyl alcohol, Dimethicone, Acrylamide/Sodium acrylate copolymer, Paraffinum liquidum, Trideceth-6, Ammonium acryloyldimethyltaurate/VP copolymer, Ethylhexyl methoxycinnamate, Tocopheryl acetate, Panthenol, Parfum, PEG-8, PEG-8/SMDI Copolymer, Palmitoyl myristyl serinate, Sodium polyacrylate, Biotin, Laureth-4, Fragaria ananassa fruit extract, Rubus idaeus fruit extract, Rubus fruticosus fruit extract, Phenoxyethanol, Caprylyl glycol, Acrylates/C10-30 Alkyl acrylate crosspolymer, Triethanolamine, Tetrasodium EDTA, Potassium sorbate, Sodium benzoate, BHT, Linalool, Citronellol, Butylphenyl methylpropional, Alpha-Isomethyl ionone, Hexyl cinnamal, Geraniol, Limonene, Benzyl benzoate, Eugenol, Benzyl salicylate.

¿Para qué tipo de piel estaría aconsejada?

En un principio, la marca tiene tres cremas hidratantes diferentes de la misma línea, una para pieles grasas, otra para pieles normales (que es ésta) y otra para pieles secas. Siguiendo con esta clasificación que hace la marca, recomendaría esta hidratante para pieles normales, aunque creo que podría adaptarse muy bien a varios tipos de piel, mientras no sean muy extremas, es decir, ni muy grasas ni muy secas.

¿Cómo es el producto?

En primer lugar, hablaremos del envase. Se trata de un bote de cristal con tapa de rosca, que viene dentro de una caja de cartón. Los botes de cristal están bien, si pensamos en el medio ambiente, pero no son tan recomendables para personas patosas como yo. De todas formas, este producto no suelo sacarlo de casa, si me voy de viaje tiro de muestras o de minitallas, así que el peligro de que se rompa se reduce bastante (aunque no por completo). No es la primera vez que comento que este tipo de envases no es que sean de los más higiénicos pues, aunque cojamos el producto con una espátula, sin meter el dedo directamente en el envase para no contaminar todo el producto, éste está en contacto con el aire cada vez que abrimos el bote. Así mismo, tampoco es la primera vez que os digo que marcas muchísimo más caras utilizan este tipo de envase, así que tampoco le veo mayor problema.

En cuanto al producto en sí, se trata de una cremita ligera, más densa que un gel, pero nada untuosa, lo que facilita su aplicación y su absorción. Por eso decía antes que incluso podría funcionarle bien a las pieles mixtas. Tiene un olor muy suave, como a limpio, que me gusta bastante, así que eso también hace que tenga ganas de usarla.

¿Qué tal mi experiencia al utilizarla?

Antes que nada, me gustaría explicaros qué es lo que busco a la hora de comprar una hidratante facial. Sin entrar demasiado en materia, las cremas hidratantes suelen ser productos que tienen un nivel de penetración bajo, ¿eso que significa? Que están formuladas para que no penetren apenas y se mantengan en las capas más superficiales de la epidermis, consiguiendo así restaurar nuestro manto hidrolipídico.

Para aquellas que no sepáis qué es el manto hidrolipídico, os diré que es la capa más superficial de nuestra piel, aquella que está en contacto con el aire, que nos protege de los agentes externos y que está formada, principalmente, por agua y sebo. De hecho, la concentración que dispongamos de cada uno de estos componentes es la que determinará el tipo de piel que tenemos (entre otras cosas y sin tener en cuenta otras clasificaciones de tipos de piel). Después de limpiarnos el rostro, eliminamos nuestro manto hidrolipídico, por lo que necesitamos utilizar productos que nos ayuden a restaurarlo y, generalmente, esta es la función de las hidratantes faciales.

Después de este rollo que os he contado, cuando compro una hidratante facial, simplemente me interesa que la sensación que deje en mi rostro sea la adecuada, que note mi piel confortable con el paso de las horas, que no la note tirante o que, por el contrario, que no sienta que mi piel escupe el producto.

Así que, basándome en todo ésto, os tengo que decir que esta crema hidratante cumple perfectamente su función. Se absorbe bastante rápido y me deja la piel muy suave e hidratada. Conforme pasan las horas, sigue manteniéndose esa sensación, así que no puedo pedirle nada más.

Es cierto, que con los ‘primeros fríos’ que estamos teniendo, noto que se me está quedando un poquito corta, pero buenos, mi piel se vuelve más seca conforme se acerca el invierno, así que esto ya me lo esperaba. De hecho, compré la versión para pieles secas de esta crema que, en breve, seguramente, empezaré a utilizar y, quien sabe, tal vez también se gane un post para ella solita.

¿Dónde puede comprarse y cuánto cuesta?

Yo la compré en la página web de Clarel y su precio es de 2,79€ pero, por si no fuera ya suficientemente económica, muchas veces tienen promociones y descuentos.

Como conclusión…

Si vuestra piel no es muy extrema, es decir, no la tenéis muy grasa ni muy seca, y lo que buscáis es una hidratante facial que os mantenga el nivel de agua retenido en vuestra piel durante toda la jornada, posiblemente esta crema os funcione bien. Deciros también que la utilizo antes del maquillaje y no me ha causado ninguna alteración del mismo, ni la base me ha desaparecido a parches, así que es perfecta también para aquellas que, teniendo la piel normal, os maquilláis a diario.

Además, su precio es tan asequible que considero que merece la pena probarla. Si no os funcionara bien, siempre podéis utilizarla para el cuello (es lo que hago yo cuando la crema no me termina de convencer).

En cuanto al precio, no creo que sea necesario hacer el desembolso económico en este paso de la rutina facial. Si tuviera que invertir en alguno de los productos, evidentemente, sería en el serum, pues este tipo de productos sí están formulados para penetrar en mayor profundidad que las cremas hidratantes.

Hasta aquí el post de hoy, ¿habéis probado esta crema hidratante? ¿Cuál es vuestra hidratante facial favorita?

Gracias por leerme!  😉

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